Manta

  • Ambiente y Localización

    La cultura Manta se extendió a lo largo de la costa ecuatoriana, desde la isla de La Puná, frente al Golfo de Guayaquil, hasta un poco más al norte de la Bahía de Caráquez. Su clima se caracteriza por ser relativamente seco y el paisaje semiárido, con sólo tres o cuatro meses de lluvia al año.

  • Economía

    Los manteños mantenían gran parte de su población mediante la agricultura. Producían una gran variedad de vegetales comestibles, tales como yuca, maíz, maní, poro, papas, tomates, caco, ají, piña, palta o aguacate, zapallo y camote. También cultivaban tabaco y algodón. Cazaban animales silvestres, tal como el venado, y mantenían recuas de llamas y corrales con patos que les proveían de carne. Poseían altos conocimientos de navegación, lo que les permitía explotar distintos recursos marinos, incluyendo productos útiles para confeccionar diversos objetos, tales como trompetas de conchas de caracol, adornos de madreperla, estuches y otros. Sus embarcaciones eran sumamente complejas, con timones múltiples que permitían una gran maniobrabilidad. Según los cronistas españoles, estas poblaciones eran principalmente comerciantes y recorrían grandes distancias por mar y tierra para intercambiar sus productos.

  • Arte

    La alfarería es de un color negro gris ahumado y de superficie finamente bruñida. Se trabajaba mediante el modelado libre o con moldes, y fue decorada mediante incisiones, excisiones y aplicación de arcilla al pastillaje. Con estas técnicas dieron forma a representaciones antropomorfas y zoomorfas y, especialmente, estatuillas masculinas y femeninas desnudas o que muestran con detalle atuendos típicos de esta sociedad. El trabajo en metal alcanzó también un gran desarrollo, dominando el repujado y el martillado de plata y oro. Destacan la manufactura de cuentas, aretes, narigueras, máscaras y otros objetos. En el trabajo de la piedra los manteños alcanzaron gran maestría, como es el caso de los grandes asientos tallados de piedra, estelas planas y esculturas que representan aves y otros animales. Característicos son los “manteños”, individuos de alto estatus provistos de un amplio tocado de lados divergfentes, orejeras y nariguera, y sentados en un taburete, que fueron modelados en arcilla, a menudo en piezas de gran tamaño.

  • Organización Social

    Se cree que en el territorio manteño había distintos jefes o “señores” según la localidad. Dirigían una población con cierto grado de estratificación social, especialmente en torno a actividades económicas y la especialización artesanal.

  • Culto y Funebria

    La población Manta rendía culto a distintos animales que eran considerados sagrados: la serpiente, el jaguar o el puma, el venado, el lagarto, los venados negros y la zarigüeya. También se adoraba de forma especial a una diosa llamada Umiña, que tomaba la forma de una esmeralda. A estas divinidades se les ofrendaba piedras preciosas y sacrificios de animales y personas. El entierro de los difuntos podía ser individuales o colectivos y se realizaba en montículos artificiales Las diferencias sociales podían notarse en la cantidad de objetos del ajuar que acompañaban a los muertos. En unos pocos casos se han encontrado tumbas con cámaras laterales, lo que sugiere que se tratarían de individuos de alto rango.

  • Patrón de Asentamiento

    Hacia 500 d.C. los pequeños señoríos Manta comenzaron a unirse para formar grupos más grandes, que, hacia el año 1500 d.C., residían en extensos centros semiurbanos que podían albergar una gran población, muchos de los cuales incluían, además, puertos o caletas. Las casas estaban construidas con madera sobre cimientos de piedra y los techos eran de paja u hojas de palma.

  • Historia

    La cultura Manta se ha identificado con los grupos que los cronistas españoles llamaron huancavilcas. Mantuvo fuertes relaciones con las poblaciones de Tumbes y al final de la época prehispánica cayó bajo el dominio de los Inkas.

  • Relación con otras culturas

    La cultura Manta se ha identificado con los grupos que los cronistas españoles llamaron huancavilcas. Mantuvo fuertes relaciones con las poblaciones de Tumbes y al final de la época prehispánica cayó bajo el dominio de los Inkas.

Ubicación

Período